DESEMBARCAR, RECORRER, ESTAR.
OBJETIVOS.
Contribuir a una mayor comprensión de un paisaje cambiante y vulnerable.
DESARROLLO.
Proyectar una intervención paisajística sustentable, que se incorpore a su entorno y permita a los visitantes entrar en contacto con el ambiente en que se encuentran.
El lugar del proyecto será un sector de las islas del Río Paraná a definir por el alumno entre las siguientes tres alternativas:
1. Los Marinos (el canal de la vaca muerta)
2. Bahía Wladimiro
3. Isla La Paloma (frente a Puerto Alvear)
El área de trabajo comprenderá un ancho libre y un largo de 150m, como máximo, a elección del proyectista.
La intervención deberá contemplar los siguientes conceptos: Desembarcar, Recorrer, Estar.
El material a utilizar queda a criterio del autor, adecuándose a la propuesta y a las condiciones del medio.
PRESENTACIÓN.
La presentación del trabajo será individual. Se entregará en dos hojas opacas, formato A3, horizontal.
Dibujos e imágenes técnica libre.
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FOTOS 1a
FOTOS 1b
FOTOS 2
OBJETIVOS.
Contribuir a una mayor comprensión de un paisaje cambiante y vulnerable.
DESARROLLO.
Proyectar una intervención paisajística sustentable, que se incorpore a su entorno y permita a los visitantes entrar en contacto con el ambiente en que se encuentran.
El lugar del proyecto será un sector de las islas del Río Paraná a definir por el alumno entre las siguientes tres alternativas:
1. Los Marinos (el canal de la vaca muerta)
2. Bahía Wladimiro
3. Isla La Paloma (frente a Puerto Alvear)
El área de trabajo comprenderá un ancho libre y un largo de 150m, como máximo, a elección del proyectista.
La intervención deberá contemplar los siguientes conceptos: Desembarcar, Recorrer, Estar.
El material a utilizar queda a criterio del autor, adecuándose a la propuesta y a las condiciones del medio.
PRESENTACIÓN.
La presentación del trabajo será individual. Se entregará en dos hojas opacas, formato A3, horizontal.
Dibujos e imágenes técnica libre.
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Relato de una obra significativa

Ciudad, 1966. John Moodie La Ville Radieus, 1933.Le Corbusier
Síntesis
El ejercicio inicial del año propone el relato o representación de una obra, espacio o lugar perteneciente al ámbito arquitectónico, que resulte significativo y valioso para el alumno y que exprese de alguna manera sus vivencias, expectativas o valores acerca de la arquitectura y la ciudad. El mismo se desarrollará mediante los recursos gráficos propios de nuestra disciplina, que constituyen el idioma fundamental con el cual los arquitectos expresan sus ideas.
Objetivos
• Que el alumno reconozca su propia experiencia acerca del espacio de la Ciudad y de sus edificios como base de su futuro hacer.
• Que el alumno asuma desde el principio un rol activo en el desarrollo de su propio aprendizaje.
Desarrollo
En una jornada, y trabajando en taller, cada alumno relatará gráficamente una obra, espacio o ámbito urbano o edilicio, que resulte significativo o representativo para él. La técnica será libre, pudiendo recurrir a los mecanismos de representación que le resulten habituales, más convenientes o que mejor transmitan a su entender las ideas o sensaciones que desea comunicar. La asistencia docente será mínima, de modo que la propuesta tenga un marcado carácter personal.
Si bien el ejercicio es de carácter individual, en su resolución y presentación, es posible una discusión previa grupal sobre el espacio a representar por cada alumno, su significación y representatividad, que le ayude a definir dicha elección.
Presentación
Hojas 35 x 50, opacas, técnica libre.
El ejercicio es de carácter individual.
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Ciudad, 1966. John Moodie La Ville Radieus, 1933.Le Corbusier
Síntesis
El ejercicio inicial del año propone el relato o representación de una obra, espacio o lugar perteneciente al ámbito arquitectónico, que resulte significativo y valioso para el alumno y que exprese de alguna manera sus vivencias, expectativas o valores acerca de la arquitectura y la ciudad. El mismo se desarrollará mediante los recursos gráficos propios de nuestra disciplina, que constituyen el idioma fundamental con el cual los arquitectos expresan sus ideas.
Objetivos
• Que el alumno reconozca su propia experiencia acerca del espacio de la Ciudad y de sus edificios como base de su futuro hacer.
• Que el alumno asuma desde el principio un rol activo en el desarrollo de su propio aprendizaje.
Desarrollo
En una jornada, y trabajando en taller, cada alumno relatará gráficamente una obra, espacio o ámbito urbano o edilicio, que resulte significativo o representativo para él. La técnica será libre, pudiendo recurrir a los mecanismos de representación que le resulten habituales, más convenientes o que mejor transmitan a su entender las ideas o sensaciones que desea comunicar. La asistencia docente será mínima, de modo que la propuesta tenga un marcado carácter personal.
Si bien el ejercicio es de carácter individual, en su resolución y presentación, es posible una discusión previa grupal sobre el espacio a representar por cada alumno, su significación y representatividad, que le ayude a definir dicha elección.
Presentación
Hojas 35 x 50, opacas, técnica libre.
El ejercicio es de carácter individual.
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Publicamos a continuación las láminas de base para la realización del TPNº1 "RECORRIDOS" mas una carpeta con imágenes del sitio de actuación.
Informamos ademas que el Lunes 19 de Marzo a las 9:00hs se llevará a cabo el lanzamiento del ejercicio. A las 9:30hs esta prevista la clase teórica inicial. Los alumnos deberán estar organizados en grupos de 6 alumnos para poder realizar el ejercicio, con las láminas ya impresas (se pueden imprimir también en el sector de ploteado de la fotocopiadora de la facultad) y los elementos usuales de trabajo para desarrollar el mismo en clases el día Lunes.
Para ganar tiempo, los grupos armados deberán figurar con nombre y apellido de los integrantes en una lista aportada por la cátedra antes del inicio de la clase teórica. Rogamos puntualidad.
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| LAMINA 1 | LAMINA 2 | LAMINA 3 |
CARPETA DE IMAGENES
RECORRIDOS
“Una ojeada por el rastro les dice a estos hombres una historia entera. Suponiendo que examinen la huella de un millar de caballos, adivinarán al punto el número de los que iban montados, dirán cuántos iban a medio galope; por la profundidad de otras impresiones deducirán que algunos llevaban pesadas cargas; por el modo de haber preparado la comida inferirán si los perseguidos llevaban prisa, y por el aspecto general sacarán cuánto tiempo hace que pasaron. Un rastro de diez o quince días es para ellos bastante reciente, y, por tanto, bueno para ser seguido.”
El Rastreador - Charles Darwin - 1834

INTRODUCCION
La costumbre de aproximación y captación del paisaje mediante la fotografía tiende a configurar un tipo de mirada que lo percibe y concibe de manera estática, sustentando el acto de percepción en un dispositivo de naturaleza pictórica, con exclusiva predominancia óptica.
Resultado de este accionar, el paisaje es percibido e interiorizado como unidimensional y estático.
Se propone como superación de dicha situación, una percepción compleja del paisaje sustentada en una mirada dinámica que ponga de relieve la condición mutable, cambiante y móvil del entorno, incorporando el resto de los sentidos en tanto mecanismos de captación y relevamiento.
Se propone la figura del “rastreador” como paradigma del aquel que utiliza la agudeza de sus sentidos para leer y comprender los códigos ocultos de las múltiples dimensiones y formas del paisaje.
OBJETIVOS
- Incorporar en el alumno nociones básicas sobre las condiciones constitutivas del paisaje como entorno
dinámico.
- Incorporar la utilización de recursos gráficos y tridimensionales que permitan el relevamiento, análisis y
mostración de dicha condición.
- Abordar una propuesta de actuación surgida del análisis de las condiciones señaladas que dé cuenta de
las múltiples dimensiones del paisaje.
DESARROLLO
El ejercicio propone el diseño de un “recorrido” en el contexto del paisaje propuesto. Dicho recorrido podrá ser de carácter “material” –usable y transitable por personas, en la forma usual de suelos o cubiertas- como de carácter “inmaterial”, atendiendo en este caso a la condición de señales o signos que den cuenta del mismo, permitiendo su percepción y comprensión.
En ambos casos, la intención final, es que el recorrido, tanto en las ideas que lo determinan como en la materialización que lo conforma, de cuenta, enfatice o ponga de relieve, las condiciones específicas del contexto en el que se inserta y el cual se espera que lo determine.
Se deberán elegir del plano adjunto al menos tres de los puntos indicados en naranja, que refieren a condiciones particulares del paisaje de actuación.
El recorrido deberá pasar obligatoriamente por todos ellos, quedando a criterio del alumno elegir el sentido del recorrido propuesto, pudiéndose pasar por dichos puntos una o más veces.
La materialización de los recorridos podrá incorporar elementos ajenos al paisaje como producirse mediante la reorganización o relocalización de elementos y materiales preexistentes en el sitio de actuación.
El trabajo tendrá una duración de 3 clases y se desarrollara en grupos de 6 alumnos. El mismo finalizara con una entrega grupal impresa y una exposición oral de 5 minutos en soporte digital.
Como material de apoyo, los alumnos contaran con una clase teórica inicial y un texto de referencia.
Se incentiva a los alumnos a proponer ejemplos de referencia propios, afines a la temática abordada.
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A partir de mañana se desarrolla en el hall de ingreso a la facultad, la muestra académica 2012 con la exposición de los trabajos realizados el año pasado por las cátedras. Lo que sigue es lo expuesto por los tres años del taller.
Recordamos que el jueves 6 a partir de las 9:30 hs se da inicio a la presentación de cátedra para los alumnos del ciclo lectivo 2012, donde se repasaran los temas y trabajos programados para este año. El lugar es en el salón habitual del 2º piso
"Laura and Brady in the Shadow of Our House". Abelardo Morell. 1994
Hay cierta sabiduría en el modo en que juegan los niños.
Son ajenos al preconcepto y al malentendido, y descreen tanto de la tautología como del barroco. Con pocos años de instrucción elemental -a veces por simple imitación, casi como indígenas - pueden construir las más maravillosas arquitecturas con prácticamente nada. Fieles a un funcionalismo sin mitologias, eficaces a la hora de distribuir y proporcionar, les bastan apenas una sombra, unos leves trazos, y ya han construido su refugio y se los ve felices.
Cualquier material parecería resultarles pertinente y saben manejarlos con utilitaria libertad. Son poeticamente pragmaticos y cuando aun no han sido seducidos por la tecnología, la adoptan con el mas absoluto desden; prefieren el mas casero ready made.
Por supuesto, les sobra tiempo y puede vérselos durante horas, empeñados sin sosiego en las mas arduas y desproporcionadas tareas que repiten incansablemente ante nuestras adultas urgencias. Nada les da más placer y se diría que casi naturalmente, eligen inventar antes que consumir.
Por alguna razón, luego todo se complica y ya adultos, tendemos a olvidar estas habilidades e instintos.
Muchos años después unos pocos, tenemos la posibilidad de enfrentarnos nuevamente con el oficio. Le llamamos arquitectura y suele demandar ingentes esfuerzos aun para lograr algo apenas mediocre. Así y todo, suelen contratarnos para materializar sus sueños o multiplicar capitales, aquellos ocupados en otros menesteres.
En ocasiones privilegiadas -cuando los astros se alinean o el ego duerme la siesta- proyectar consiste en recorrer un largo e incierto proceso de descarte y reescritura constantes, donde borrando inconsistencias logramos en un acto primordial, desprendernos momentáneamente de la carga que suponen los reglamentos, la experiencia acumulada o las imágenes de moda, para hacer aparecer sobre el papel, aquellas tenues pero imborrables líneas fundamentales. Comulgamos nuevamente así con la intuición, domesticando lo fantástico.
Quizás la buena arquitectura, además de las nomenclaturas al uso y las imprescindibles reglas del oficio implique sobre todo, la habilidad en despertar y convocar, propios y ajenos, saberes dormidos.
Son ajenos al preconcepto y al malentendido, y descreen tanto de la tautología como del barroco. Con pocos años de instrucción elemental -a veces por simple imitación, casi como indígenas - pueden construir las más maravillosas arquitecturas con prácticamente nada. Fieles a un funcionalismo sin mitologias, eficaces a la hora de distribuir y proporcionar, les bastan apenas una sombra, unos leves trazos, y ya han construido su refugio y se los ve felices.
Cualquier material parecería resultarles pertinente y saben manejarlos con utilitaria libertad. Son poeticamente pragmaticos y cuando aun no han sido seducidos por la tecnología, la adoptan con el mas absoluto desden; prefieren el mas casero ready made.
Por supuesto, les sobra tiempo y puede vérselos durante horas, empeñados sin sosiego en las mas arduas y desproporcionadas tareas que repiten incansablemente ante nuestras adultas urgencias. Nada les da más placer y se diría que casi naturalmente, eligen inventar antes que consumir.
Por alguna razón, luego todo se complica y ya adultos, tendemos a olvidar estas habilidades e instintos.
Muchos años después unos pocos, tenemos la posibilidad de enfrentarnos nuevamente con el oficio. Le llamamos arquitectura y suele demandar ingentes esfuerzos aun para lograr algo apenas mediocre. Así y todo, suelen contratarnos para materializar sus sueños o multiplicar capitales, aquellos ocupados en otros menesteres.
En ocasiones privilegiadas -cuando los astros se alinean o el ego duerme la siesta- proyectar consiste en recorrer un largo e incierto proceso de descarte y reescritura constantes, donde borrando inconsistencias logramos en un acto primordial, desprendernos momentáneamente de la carga que suponen los reglamentos, la experiencia acumulada o las imágenes de moda, para hacer aparecer sobre el papel, aquellas tenues pero imborrables líneas fundamentales. Comulgamos nuevamente así con la intuición, domesticando lo fantástico.
Quizás la buena arquitectura, además de las nomenclaturas al uso y las imprescindibles reglas del oficio implique sobre todo, la habilidad en despertar y convocar, propios y ajenos, saberes dormidos.
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| Composicion en mamposteria y acero. E. E. Viollet-le-Duc. Entretiens sur l"Architecture. Paris, 1863 |
Ciertos modos de ver recurrentes instauran sobre saberes y cosas, especies de moldes, crisálidas rígidas pacientemente tejidas en torno a unas originales incógnitas que lentamente van perdiendo visibilidad y potencia, ante unos ojos acostumbrados ya a ver solo el envoltorio; convenciones y certezas que de allí en adelante, gracias a la tranquilidad que da la costumbre, serán difíciles de remover. Frente a esta dificultad, pretendernos originales implica muchas veces, emprender en torno a un gusano virgen un nuevo y lento hilado antes que –emulando a Penélope- el destramado de los existentes. Instauramos así, quizás sin saberlo, una dualidad innecesaria.
En torno a este dibujo de Viollet le Duc, años de sesudas criticas, clases y coloquios, no han dejado de repetirnos aquello de la racionalidad en el uso de los materiales y la nobleza constructiva, el rol pedagógico del pasado y una larga serie de etcéteras. Así, nos hemos convencido –nos hemos dejado convencer- de que aquí no hay más que un excelente dibujo de un proyecto un tanto ingenuo. La combinación perfecta de corte y perspectiva, detalle y despiece constructivo, en un manejo exquisito del valor de línea orientado en el encuadre y la intención narrativa. Una conglomeración de cúpulas, bóvedas, tensores y contrafuertes con mucho optimismo en el futuro. Y todo lo demás.
Sin embargo, hoy sabemos que eso ya no es tan importante, lo importante es lo obvio; lo importante es la niebla.
Donde siempre creímos ver la disolución del fondo en favor de la nitidez explicativa de la figura central y su duplicación en detalle, no hay más que un espeso y amenazante manto de niebla que avanza imparable por el corredor; ya ha copado el exterior, engullido la ciudad y pese a la indiferencia que simulan afectar, esta apunto de atrapar a las figuras al pie del muro ¿Qué esperan, por qué no salen corriendo?, quisiéramos gritarles si pudieran escucharnos. Los temblores ya han comenzado a derribar el edificio.
Desde aquí y recurriendo a taxonomias de moda, podríamos afirmar sin temor a equivocarnos, que Le Duc es el primer arquitecto de la desmaterialización, el primer pos-posmoderno, el anticipador del cine catástrofe… y otra vez una larga serie de etcéteras.
Y sin embargo….
¿Como entender esta niebla en Le Duc?
¿Será tal vez la incipiente abolición del pasado –escurriéndose inevitablemente en un arquitecto que no hizo más que estudiarlo- que mucho después enarbolaría como estandarte el movimiento moderno en su intento por pensarse y mostrase como origen? ¿Acaso es esta niebla el lapsus psicoanalítico donde se manifiesta la frustración de un arquitecto sin obra, al menos de aquella que goza del raro privilegio de lo original?
Sabemos que escribió y dibujó mucho, construyó poco y casi todo lo que hizo, lo hizo sobre ruinas. Sus obras no lograron despegarse del pastiche que carcomía su época y filtrar a la realidad, las geniales intuiciones de sus proyectos; años mas tarde, otros lo harían por el. Pese a todo, fue uno de los primeros en pensar y sistematizar metodológicamente la Arquitectura como una disciplina compleja, en la que el arquitecto, por oposición a los modos de su época, prolíficos en devaneos estilísticos de índole y éxito dispar, debía convertirse en un articulador de variables contradictorias que trabajara sobre los principios sobre los que articular la forma antes que sobre dudosas convenciones de estilo que la prefiguraran.
Sus recomendaciones sobre hacer arquitectura siguen aun vigentes, solapadas y veladas en el trasfondo de nuestro hacer cotidiano como una suerte de tacito juramento hipocrático jamas enunciado que sin saberlo cumplimos. Alguna de ellas, aseveraba que uno de los modos más eficientes de proyectar, era estudiar la arquitectura del pasado y la forma de construirla, ya que adoptados los principios constructivos antiguos pero adaptados a nuevos materiales, la forma necesariamente debería adaptarse y cambiar también. Bien mirado ¿De que otro modo podria haber entendido la arquitectura un arquitecto como Le Duc, dedicado a ampliar y restaurar desprejuiciadamente para su epoca obras del pasado, sino como una herramienta para establecer continuidades y diálogos en el tiempo?
Algo de esto tambien deben haber entendido el Zumthor vaporoso de las termas de Vals, el enigmático y silencioso Kolhaas de la biblioteca de Francia o los más obvios Diller y Escofidio en el Pabellón de Nubes, prolíficos y afinados en construir con nieblas.
Mas pedestres nosotros a veces, frente a la angustia que provoca la certeza de que todo esta ya inventado -hay siempre un antes en toda aparente nueva idea- solemos justificar nuestros proyectos en dudosas genealogías de escaso follaje, olvidándonos de que lo verdaderamente inagotable frente a la repetición, es la mirada con la que podríamos redescubrir cotidianamente la realidad.
En esta época de arquitecturas que se empeñan en reinventarse con cada nuevo numero de la revista de turno, no resulta ocioso de vez en cuando, si la inspiración o el ego nos fallan, abrir -aunque sea al azar y como jugando- algún viejo y empolvado tratado o manual ya en desuso. ¿Con qué otro motivo sino, justificaríamos una biblioteca?
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| Paisaje de nubes. Transsolar & Tetsuo Kondo. Bienal de Venecia. 2010 Martin Ortiz |
![[ M.A.P. 9 ]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj3CQE0LOStv7UeAl0W8tbjiJbM6ZKhIDEpJ0mJwiEiIDm8dG41XBb2aFxArUib6CYBBY5NT9u2W-mCMGAT1YzrtpFakDHOA_7-0rJdkh4YKhIzQgEEbv3fvSrGqE63CZSDE6NxSIzhE5I/s128/MAP9_Logo.jpg)








